El día anterior a esta salida de pesca, charlamos sobre la posibilidad de hacer una escapadita. La consulta al Windgurú no se hizo esperar,fuerza del viento (entre 5-8 nudos para la mañana), perfecto! El día a priori estaría algo nublado, eso se agradece, pero a la postre el sol fue el que predominó. 9:30 a.m. con rumbo a nuestro destino, probamos varios lugares querenciosos. Con un par de picadas en cada caña, hasta que algunas gaviotas alocadas llamaron nuestra atención. ¿Posibles atunes? Podría ser.....pero estaban lejos de nuestra embarcación. Preferimos continuar pescando en el mismos lugar, hasta que la caña de mi hermano, recibe una buena picada. Por la forma de tirar, estaba claro que no eran los típicos jureles o caballas. Recogida lenta que hace que el pez se desclave en un momento dado, y observamos su fugaz silueta. Pero antes nos percatamos que se trataba de un bonito kilero.
Mas ataques a los jigs, más capturas intercaladas entre jureles, caballas, estas últimas en menor medida, así iba transcurriendo la jornada. Otra picada al jig mientras bajaba, y el trenzado sale echando humo, cierro el pick-up y clavo y unos segundos después, lo pierdo.
Mea culpa, afloje el freno mientras tiraba el animal, lástima porque parecía majo.
La mañana estaba siendo divertida, hasta que en uno de las recuperaciones, Cisco traba algo. Y sigue, trabado a la misma profundidad, empieza a dar bandazos con la caña pero nada, habrá sido un cabo, red o bolsa que se ha enganchado en el jig? En un momento, empieza la caña a ceder y a pedir hilo y nosotros teníamos el motor parado, aquí hay pescado! Pero tira de una manera rara, tras unos minutos sacando hilo pausadamente, Cisco empieza a bombear peligrosamente su caña. La cual, tiene una potencia de 20-50 grs. La fuerza al máximo, y empieza a recuperar dificultosamente, vamos que le costaba la vida. Bufff! Menudo trasto hay aquí debajo, aproximadamente un cuarto de hora más tarde, se empieza a ver algo destellar. Ostras! Es un pez luna.....Con cara de incredulos, el pez se resiste pero acaba en las manos de Cisco. Unas Fotos y rápido al agua. Que pasada de animal, guapo es pero hecha un tufo algo serio. Le costo horrores sacarse ese olor que estaba impregnado en la ropa. Era tan intenso que daban ganas de vomitar.
Después de ese encontronazo inesperado, retomamos la marcha y volvimos a patrullar con la ayuda de la corriente, ese lugar mágico de pesca. Una y otra vez un pez enganchado, bajo el barco. Alguna caballa salió decente pero en general todo era de medida para abajo.
Pudimos divisar otro pez luna por los alrededores, este podía ser del tamaño aproximado de la Creta( la embarcación). Saltando fuera del agua, algo barbaro!
Ya con todas las capturas devueltas al agua, y el reloj marcando las 12.00p.m., nos dispusimos a volver. Pero antes pasaríamos por los puntos dónde esas Serviolas Kileras deambulan de vez en cuando. One shot......one fish! No es mio el dicho, pero lo cierto es que fue así. Y otra más. Menuda carnicería hubiéramos hecho de habérnosla quedado, pero todas fueron al agua. Es una lástima que alguien se las lleve, cuando tienen esa medida. Pues sabiendo el tamaño que pueden alcanzar, parece irrisorio hacer ese acto.
Tiempo al tiempo, si hay pequeñas grandes también deben estar, ahora hay que buscarlas...